viernes, 15 de diciembre de 2017

SUMA Y SIGUE

 
Sevilla a 15 de Diciembre  de 2017


SR. Director Gerente:


En Direcciones anteriores ya tuvimos la experiencia de usar nuestra empresa como banco de pruebas para probar vehículos y nuevas tecnologías que a la larga, siempre han dado el mismo resultado "chatarra a precio de oro"


No hablamos solo de  los vehículos eléctricos arrumbados con escasas horas de servicio (menos de 11000 KM), sino del despropósito de lo que está sucediendo en la actualidad.


El penúltimo invento del que hablamos es el vehículo Vectia y que como ya se  sabe es el experimento de varias empresas de la que solo queda CAFF, y el Gobierno de Navarra que ha asumido las acciones de Castrosua.


En la actualidad, nos encontramos con un vehículo prototipo, cuyo responsable de la adquisición, ante la falta de medios de los suministradores, está poniendo medios humanos de nuestra empresa para realizar labores con la empresa suministradora, la cual debería de correr con la totalidad de los gastos al encontrarse el vehículo en garantía.


Por un lado  nuestros efectivos acumulan sus faenas de reparación y falta de vehículos, mientras suplimos trabajadores que debieran venir de otras empresas y el único trabajador, en este caso trabajadora, viene desprovista de material alguno para reparaciones.


En la misma línea y hablando de experimentos nuevamente, tras la visita de nuestro delegado de prevención a la carrocera donde se están montando los futuros minibuses, por cierto marca Scania cuando ya  se habían rechazado en compras anteriores por problemas técnicos, nos enteramos que los autobuses adquiridos son adaptaciones de otros vehículos de mayor longitud, y que no existe en circulación ninguno de ese modelo en concreto, desconociéndose por completo como se van a comportar dichos vehículos cuando comiencen a prestar servicio.


Entendemos que las empresas deben de invertir en investigación y desarrollo, pero nuestra inversión en esta materia debe de ser directa y no una inversión subsidiaria que solo lleva a ser los “pagarifes” de los errores de otras empresas, cubriendo sus carencias y sin llegar a entender la toma de determinadas decisiones.


Observamos que este tipo de procedimientos se viene manteniendo durante el tiempo, incluso con diferentes gerencias, demostrándose  que son decisiones desacertadas y sin que nadie asuma las responsabilidades derivadas de las mismas.


¿Hasta cuándo señor gerente?


¿Va a ser su gerencia continuista y cómplice de dichas decisiones?

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